2025 quedará como el año en que la IA se volvió oficialmente “agentica”. El término se ha usado demasiado, pero el cambio es real: los modelos ya no solo responden. Planifican, dividen objetivos en pasos, iteran, corrigen y vuelven atrás — especialmente en programación.

Pero 2025 también mostró un límite estructural: planificar no es ejecutar. Y el mundo real no es una API limpia.

Por eso 2026 podría marcar un salto distinto: agentes que dejan de vivir en demos controladas y empiezan a operar donde ocurre el trabajo real: en las interfaces.


Dos trayectorias de IA en 2026, dos impactos distintos

1) IA orientada al mundo físico (robótica)

Clave para robótica y sistemas encarnados. Importancia enorme, adopción más lenta.

2) IA “interface-native” (móvil, escritorio, sistema operativo)

Impacto inmediato: teléfonos, ordenadores y OS. Aquí la IA no “llama endpoints”, sino que controla pantallas, estados, permisos, animaciones, latencias, errores silenciosos y flujos multi-app.


De IA agentica a IA interface-native: qué cambia

La IA interface-native está diseñada para operar interfaces, no APIs:

  • “ve” pantallas (píxeles / elementos UI),
  • interpreta estados visuales,
  • maneja latencias y transiciones,
  • lidia con permisos, pop-ups, WebViews,
  • sobrevive a comportamientos inconsistentes.
En resumen: enfrenta el mismo caos que un humano.


“Split brain”: por qué la inteligencia se divide (dispositivo + cloud)

Una arquitectura típica en 2026 será híbrida:

  • en el dispositivo: percepción, ejecución rápida, bucles cortos, límites de seguridad.
  • en la nube: planificación pesada, razonamiento, memoria larga, decisiones complejas.
Esto está impuesto por batería, calor, latencia, privacidad y fiabilidad.


Cambian los benchmarks: ya no se mide “respuesta”, sino “tarea completada”

La tendencia se ve en benchmarks de ejecución:

En estos escenarios, resultados altos en entornos controlados pueden caer en benchmarks más duros. No es “fracaso”: es señal de que el mundo real es complejo.

Lecturas:



Apple Intelligence: una demostración involuntaria del problema

Apple prometió una IA más integrada en el iPhone. En la práctica, la experiencia puede sentirse limitada porque el problema es sistémico:

  • en local, la IA consume batería, memoria y genera calor.
  • en cloud, aparecen latencia y restricciones de seguridad/privacidad.
Además, Apple anunció un acuerdo plurianual para integrar modelos Gemini en una versión renovada de Siri (con foco en privacidad). Para profundizar:


Navegadores IA: útiles, pero todavía “browser-centric”

Los navegadores IA pueden ser impresionantes, pero suelen estar centrados en el navegador (DOM). Cuando la tarea sale del navegador y toca apps nativas, permisos o flujos multi-app, la fiabilidad suele caer.

Ejemplo:



El “factor chino”: enfoque sistema completo

Una ventaja competitiva viene del enfoque “sistema”: dispositivo + nube + percepción + entrenamiento en entornos reales. En IA interface-native, el sistema completo suele importar tanto como el modelo.


Qué puede volverse creíble antes de fin de año

Si esta trayectoria se mantiene, veremos OS móviles realmente aumentados por IA:

  • revisar emails y proponer reuniones coherentes,
  • limpiar galerías de fotos (duplicados, clasificación por persona/periodo),
  • preparar notas de reuniones entre varias apps,
  • organizar carpetas, adjuntos y documentos.
Son tareas fáciles para humanos, pero muy difíciles para una IA sin control fiable de la interfaz.


Lo que creemos en Leadkong

En Leadkong, creemos que el cambio real de 2026 es la IA orientada a la acción:

  • no solo conversar,
  • no solo planificar,
  • sino ejecutar de forma fiable en el caos del software cotidiano.
Los ganadores no serán solo los que tengan “mejores modelos”, sino los que construyan sistemas seguros, controlables y útiles.


Conclusión – 2025 hizo visibles a los agentes, 2026 puede hacerlos operativos

2025 popularizó la IA agentica: planificación, razonamiento, iteración.

2026 puede ser el año en que los agentes se vuelvan realmente útiles dominando lo más importante:
las interfaces, donde vive el trabajo real y el desorden digital.

Los agentes impresionaban.
La IA interface-native puede hacerlos operativos.