Desde finales de 2024 los indicios son claros. El antiguo SEO, basado en palabras clave forzadas, contenidos alargados sin valor y enlaces generados en masa, ya no garantiza resultados. El tráfico orgánico cae y los contenidos optimizados “para Google” ya no funcionan.
Ante este descenso, muchas empresas se asustan y llaman a un consultor SEO cuanto antes.
Una carrera hacia el “SEO IA” que nadie domina todavía
En el terreno hay confusión. Las agencias SEO reciben peticiones urgentes para “posicionarse en las IA”. En otras palabras: el tráfico baja y se espera que ChatGPT, Perplexity u otros modelos salven la situación.
Aparecen dos perfiles:
- profesionales que aceptan que estamos en transición
- agencias que aprovechan el miedo y venden soluciones mágicas “IA”
El SEO clásico se debilita pero aún no hay reemplazo claro
Google está cambiando las reglas:
- fin de los contenidos sobreoptimizados
- prioridad al valor real para humanos
- enfoque en intención, contexto y experiencia
- las IA generativas responden preguntas sin necesidad de clics
- parte del tráfico informativo desaparece de la web
- el ecosistema de búsqueda se fragmenta
¿Hay que abandonar el SEO? No. ¿Ser cautos? Sí.
Invertir fuerte en “SEO IA” hoy es apostar a ciegas. La estrategia más inteligente es diversificar:
1. Mantener el SEO esencial
Buena arquitectura y contenido útil.
2. Fortalecer los canales propios
Redes sociales, email, comunidad.
3. Comprar resultados cuando conviene
Publicidad pagada con foco en conversión.
Los que salen ganando
Las empresas que no se hunden:
- dejan de creer en recetas milagrosas
- construyen audiencia y marca
- multiplican canales en lugar de depender de uno solo
Conclusión
El SEO no ha muerto. Está cambiando de piel.
La muerte del SEO “de papá” marca el fin del modelo pasivo donde Google hacía el trabajo.
Los ganadores serán quienes diversifiquen, inviertan en marca y usen la IA sin pánico y sin pagar humo.