Durante los últimos años, la IA ha sido presentada como una herramienta capaz de sustituir masivamente el trabajo humano. Sin embargo, esta visión simplifica en exceso la realidad.
Cada vez más estudios muestran que adoptar IA puede resultar más caro que conservar equipos humanos.
El caso Ricoh y la realidad del coste
Un caso documentado junto a Harvard Business Review muestra que la automatización de procesos administrativos con IA terminó siendo más costosa que el modelo humano previo.
La reducción de empleo fue mínima, mientras que los costes operativos aumentaron inicialmente.
Lo que realmente cambia la IA
La IA no elimina el trabajo: lo desplaza.
Surgen nuevas tareas:
- supervisión,
- gestión de errores,
- control de calidad,
- mantenimiento de sistemas.
Evidencia a gran escala
Un informe del MIT concluye que solo una pequeña minoría de proyectos de IA genera valor financiero real.
La clave no es la tecnología, sino la madurez organizativa.
Nuestra visión en Leadkong
En Leadkong, creemos que la IA aporta más valor cuando potencia a las personas en lugar de intentar sustituirlas.
La transformación es humana antes que tecnológica.
Conclusión
La adopción de IA no es una solución mágica de reducción de costes.
Es un proceso de transformación que exige tiempo, adaptación y realismo económico.